PERÚ
Vacaciones de 2018, desde el 9 de septiembre al 10 de octubre, 32 días. De inicio hacia el norte (en bus nocturno), a Huaraz, la capital de las Cordilleras Blanca y Negra, al lado de su cima andina, el nevado Huascarán, así como la civilización más antigua conocida en Chavin de Huantar. Luego a Trujillo (en bus nocturno), para conocer la cultura moche y chimú. Llegar a Chiclayo (en bus), donde se halló, en este siglo, al Señor de Sipán. Bajar a su capital, Lima (avión), para continuar por la conocida popularmente como «ruta del gringo» (en bus), parando en Paracas, Ica, Nasca, Arequipa y Valle del Colca, lago Titicaca, llegando al ombligo Inca, Cusco, y sus alrededores, el Valle Sagrado y Machu Picchu. Y finalizando en Iquitos (en avión), el Amazonas y su selva. Un viaje preparado desde primeros de año.
Perú , con una extensión 2,5 veces España, y una población de 32 M de habitantes.
D1, 9 de septiembre, domingo. Viaje en tren a Madrid. Me quedo cerca de Barajas. Un buen momento para pasar la agradable tarde con María Luisa y Carlos.
D2, 10 de septiembre, lunes. Vuelo directo con Iberia y llegada a Lima en el mismo día, ya de noche. En taxi (hay que regatear) me acerco a Plaza Norte, zona de parada de autobuses. Tengo billete nocturno a Huaraz (moviltours), 8 h, en asiento de 180º; el cansancio y la comodidad me facilitan el descanso.
D3, 11 de septiembre, martes. Ya es de día cuando llego a Huaraz, 07:00 am. Me acerco al hotel donde muy amablemente me atienden (habitación y desayuno). Y voy al centro, hacia la Plaza de Armas, busco una agencia de viajes (hay varias) para las excursiones que llevo pensadas. Todas son largas y cansadas, para todo el día, las carreteras tienen muchas curvas con tramos malos, y, otras, son caminos de tierra no asfaltados. A las 9:30 am ya voy en una minivan a Chavin de Huantar, con otras 18 personas, guía incluido. Vamos hacia el sur pasando por los pequeños pueblos, de Recuay, Catac y la laguna de Querococha (3980 msnm). Estamos en el Parque Nacional de Huascarán, con más de 700 nevados, con su cima de 6879 msnm, el nevado Huascarán. Entre las montañas se asentaba esta primera civilización peruana organizada teocráticamente, un sitio arqueológico que era lugar de reunión y centro de culto suprarregional, donde destacan un conjunto de esculturas llamadas «cabezas clavas» y el «lanzón monolítico» con representaciones de rasgos felinos. Comemos allí (pruebo la trucha con ají, pica bastante). Anochece al regresar. Cena temprano y a descansar.
D4 , 12 de septiembre, miércoles. Excursión a nevado Pastoruri
Todo el día por caminos de montaña, haciendo parada en una zona llena de “puyas raimundi” (típica flor andina que crece solo aquí, por más de 4000 msnm); se llega con el coche hasta casi 4800 m, el resto se hace andando (1-1,5 h) o a caballo (te lleva hasta los últimos 500 m) y, ahí, se continua andando hasta su base, a 5000 msnm. Hace frío aunque luzca el sol, hay que ir bien abrigado.
D5, 13 de septiembre, jueves. Excursión al Callejón de Huaylas y Laguna Llanganuco.
Hoy viajo por el valle hacia el norte, entre ambas cordilleras, “negra” a la izquierda, “blanca” a la derecha, con el omnipresente Huascarán. La carretera discurre al lado del río Santa, y se pasan varios pueblecitos, Cahuaz (aquí se para en la plaza para comer un rico helado) . Continuamos hasta parar en Yungay, para recorrer su antigua localización, pueblo destruido por un alud de tierra y agua, debido al terremoto de 1970. Se sube hasta la Laguna para verla y dar un paseo en barca sobre sus aguas torquesas. Al bajar paramos para comer una muy rica sopa “levantamuertos” y se visita, por último, Caraz, para probar su “dulce de leche”. Regreso parando en una pequeña casa de cerámica. Después de cenar tengo tiempo para descansar en el hotel, antes de coger el bus nocturno (moviltours) para Trujillo, 8 h. Pronto echo un sueñecito, no me extraña, otro día sin parar.
D6, 14 de septiembre, viernes. Llego a Trujillo, la “ciudad de la eterna primavera”.
Son las 7:00 am y en la propia terminal reservo excursión para hoy. Ya calienta. Voy al hotel y me dan la habitación. Me da tiempo para ducha y desayuno. Hoy voy camino del Complejo Arqueológico El Brujo. Se halla a 40 km al norte, al lado del mar, 1,5 h de viaje. Este lugar fue la capital de la cultura moche “Reino de Arena” (S I a.C.-VIII d.C.), con primeros asentamientos hace 5000 años. Se visitan la zona arqueológica (Huaca Prieta, Huaca Rajada y Huaca Cao Viejo) y el museo de la Dama de Cao. Lo más destacado se ve en patio de la Huaca Cao Viejo, pirámide trunca, con sus murales policromados sobre adobes, todo un relato histórico (III-VII d.C.), donde destacan los prisioneros; a la izquierda se halla el “Tema Complejo o Calendario Mochica”. Se sube hasta el recinto donde fue encontrada la tumba de la Dama de Cao (pequeño patio con decoraciones murales del dios “ai apaec” y el pez gato). Se regresa hacia la entrada donde se visita el Museo de la Dama de Cao, pequeño pero muy esclarecedor. Allí también hubo otro mundo (además del nuestro). De regreso se para en Huanchaco, zona de playa, para ver los “caballitos de totora”, las simples embarcaciones con las que pescaban. Le digo al guía que me quedo a comer aquí, para aprovechar a probar ceviche, ya que es uno de los lugares más indicados para ello. Regreso al atardecer a la ciudad, en transporte colectivo (hay decenas de minivans abarrotadas de personas que van parando continuamente allí donde hay alguien a quien recoger), tengo tiempo para visitar la plaza y sus alrededores. Un día muy completo.
D7, 15 de septiembre, sábado. Segundo día en Trujillo.
Hay que visitar el conocido “circuito chimú” de Chan Chan, complejo de varios templos, todos de adobe. Se inicia el recorrido por el Templo del Arco Iris (mal conocido también como Huaca del Dragón), centro religioso, con entrada indirecta, de forma trapezoidal, recinto amurallado, de adobe con base de piedra; en el interior zona de depósito de ofrendas; sus relieves simbolizan la llegada de las aguas y de la fertilidad, con representaciones de peces o serpientes. Huaca Esmeralda (templo Si-an, templo de la luna, asociado a los cambios lunares y, por tanto, a la fertilidad), pequeña, techada, saqueada y con muralla destruida, con figuras geométricas, redes de pesca y peces. Museo del sitio, que no visitamos. Palacio Nik-an, de arquitectura monumental, zona de gobierno, todo de adobe, con patio central y paredes con rayas (agua) y ardillas en su base; un corredor decorado en su perímetro con peces y aves; sala de ofrendas y sala de habitaciones, originalmente coloridas, cada una con un icono diferente, zona techada (para protegerla de la lluvia); pozo de agua o guachaque y cementerio en su parte posterior; se completa con una zona de almacenes, centro de acopio de ofrendas.
D7, 15 de septiembre, sábado. Segundo día en Trujillo.
Tras el circuito de Chan Chan se finaliza en la Huaca de la Luna (la Huaca del Sol se ve a lo lejos, fue el centro político y administrativo, no se visita, no está acondicionado), con templos superpuestos construidos en diferentes periodos y con varias zonas, cerro blanco, templo de tumbas, patio de degollaciones, patio de salas y tumbas, zona de pilares (pintada de blanco), sala de los oráculos y gran altar; lo más llamativo es su gran patio con la pared decorada en 5 niveles ( de abajo a arriba: prisioneros, danzantes, araña, dios pescador, felino), toda una simbología de su vida. Los moches no fueron conquistados, desaparecieron porque los cambios climáticos de «El Niño» afectaron sus cosechas y su pesca, lo que llevó al pueblo a una pérdida de la religiosidad y desapego a sus gobernantes. Todas las visitas unas 4 h. A media tarde salgo en bus a Chiclayo (4 h, siempre reservo con antelación y en su zona inferior, la más cómoda y descansada) donde llego de noche. Muy cerca del centro y del hotel se halla un reconocido restaurante, Paprika, una excelente cena: pescado en salsa de lomo saltado, es decir, dados de congrio del día sobre risotto de ají amarillo, salsa de lomo saltado y aioli de cilantro, de postre tarta de chocolate, con mucho chocolate en diferentes texturas. Al lado está su Plaza de Armas, refresca mientras paseo, toca descansar.
D8, 16 de septiembre, domingo. Chiclayo
Excursión a tres zonas: Huaca Rajada, Museos Reales y Túcume. Huaca indica zona sagrada. En Huaca Rajada se encontró la tumba del Señor de Sipán (S III-IV), un gran sacerdote y guerrero mochica, descubierto en 1987, intacto, lo que ha permitido conocer mejor la cultura mochica. Estaba en un sarcófago de madera (el primer caso conocido en América), al lado de su cabeza y pies había dos esqueletos de mujeres jóvenes y en las partes laterales el esqueleto de un perro y dos llamas. Recubierto de pies a cabeza de oro plata, cobre, pectoral con piedras semipreciosas y con collares de oro. Su cabeza descansaba sobre un gran plato de oro. En un nivel superior de la tumba había un guardián, esqueleto de un hombre joven con escudo dorado y los pies seccionados. Muy cerca de esta tumba, en 1989, se descubrieron otras, entre ellas las de “El Sacerdote” y del “Viejo Señor de Sipán”. Todas las piezas originales fueron restauradas (en Alemania) y se exhiben en el Museo Tumbas Reales de Sipán de Lambayaque (aquí no se permiten fotos). Después de comer llegamos hasta la zona de pirámides de Túcume, lo que fue la segunda ciudad de la cultura Lambayaque, 26 pirámides truncas, alrededor del cerro El Purgatorio. Los Incas llegaron hasta aquí y les gobernaron. En la zona se cultiva el cactus de San Pedro, de donde se extrae la mezcalina, alucinógeno ya conocido y usado en los rituales por los sacerdotes de esta cultura. Ya de noche viajo en avión a Lima. Mañana inicio la “ruta del gringo”.
D9, 17 de septiembre, lunes. Paracas
A las 07:00 am ya estoy en el bus de Cruz del Sur camino de Paracas (procuro descansar algo), 3 h y media. Aprovecho el día para visitar su Parque Nacional, parando en varios lugares para disfrutar de las vistas panorámicas y para comer. Por la tarde, rato de paseo y descanso, reservo la excursión de mañana.
D10, 18 de septiembre, martes. Paracas, Huacachica. Nasca
A las 08:00 am se inicia la excursión a Islas Ballestas, la primera parada es para ver “el candelabro”, geoglifo de 180 m. En 20 min se llega a las islas, abarrotadas de aves y, sobre todo, del pingüino de Humbolt o “pájaro niño” (no vuela pero es un gran nadador y buceador). Hay varios puntos de parada en esta zona privilegiada por las corrientes y los vientos. Una excursión muy recomendable. A las 11:00 am ya estoy en el bus a Ica, donde visito la bodega El Catador, muy conocida, la enseñan para conocer la elaboración del pisco, y donde como. A las 16:00 ya voy a la zona de desierto y dunas, el oasis de Huacachina, lugar lúdico para deslizarse sobre una tabla por ellas y recorrerlas en buggies areneros. Tengo tiempo para disfrutar de la puesta del sol sobre las dunas. Una alegre tarde. A las 19:30 pm ya viajaba a Nasca, 3 h y media, viaje con retraso de media hora. Tuve la mala suerte de haber reservado un hotel donde no me atendieron, incluso me echaron; pero también la buena suerte de que en ese momento pasara un coche de policía que me ayudó (tienen una sección para atención a turistas) y me buscó y llevó a otro hotel. Otro día sin parar!
D11, 19 de septiembre, miércoles. Nasca.
Vuelo por la mañana sobre las líneas de Nasca, tienen un buen negocio aquí montado. El resto del día es de descanso. Voy al hotel Nasca Lines (con piscina), donde, por un módico precio (incluyendo sandwich y bebida) paso la tarde. A las 10 h de la noche está programada hasta la salida, en bus nocturno (oltursa), a Arequipa.
D5, 13 de septiembre, jueves. Excursión al Callejón de Huaylas y Laguna Llanganuco.
Hoy viajo por el valle hacia el norte, entre ambas cordilleras, “negra” a la izquierda, “blanca” a la derecha, con el omnipresente Huascarán. La carretera discurre al lado del río Santa, y se pasan varios pueblecitos, Cahuaz (aquí se para en la plaza para comer un rico helado) y se sube hasta la Laguna para verla y dar un paseo en barca sobre sus aguas turquesas. Se va regresando, parando en Yungay, para recorrer su antigua localización, pueblo destruido por un alud de tierra y agua, debido al terremoto de 1970. Se para también para comer (muy rica la sopa “levantamuertos”) y se visita, por último, Caraz, para probar su “dulce de leche”. Regreso parando en una pequeña casa de cerámica. Después de cenar tengo tiempo para descansar en el hotel, antes de coger el bus nocturno (moviltours) para Trujillo, 8 h. Pronto echo un sueñecito, no me extraña, otro día sin parar.























































































































































































































































































